Un cura de aldea
Y un bonete muy gastado.
Tiene un rosario con cuentas
De madera y un breviario
Donde reza cada día
Cuando el sol ya está bajando
En atardecer de oro
O en atardecer nublado.
Por las mañanas la misa
Por las tardes el rosario
Por la noche juega al tute
Y en la cama reza al santo
Y asomado al comedor
Puede ser que esté pensando
Si todo lo que soñó
No estará ya fracasando.
La iglesia hecha de piedra
Ta del pueblo en lo más alto
Son un gozo las campanas
Cantando en el campanario
Y muy cerca de la iglesia
Tiene su casa el buen párroco
Que llena con los afanes
Que el vivir le va hilvanando.
Por las mañanas la misa,
por las tardes el rosario
Como una letanía bendita
Hecha de rezos y cantos
Y el camino de vuelta al chigre
Ya conoce su fracaso
Cuando vuelve hacia la casa
Tropezando a cada paso.
(1969)
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