Novedad discográfica
Eliseo Parra revisita la copla desde una mirada personal en «Recopla»
El veterano músico vallisoletano Eliseo Parra presenta Recopla, un álbum con doce canciones que reinterpreta la copla desde sus raíces folklóricas, como homenaje a la música que marcó su infancia y adolescencia.
El veterano músico vallisoletano Eliseo Parra presenta Recopla, un álbum con doce canciones que reinterpreta la copla desde sus raíces folklóricas, como homenaje a la música que marcó su infancia y adolescencia.
Portada del disco «Recopla» de Eliseo Parra.
Eliseo Parra, una de las figuras fundamentales en la renovación de la música tradicional ibérica, acaba de publicar Recopla, un nuevo trabajo discográfico que supone un regreso a los sonidos que acompañaron sus primeros años de vida.
El disco, compuesto por doce canciones, propone una reinterpretación de la copla desde una perspectiva folklórica, en un intento de tender puentes entre géneros que históricamente han estado interconectados, como el flamenco, la canción andaluza y el folklore popular.
El músico vallisoletano comenzó a grabar este proyecto en 2015, compaginándolo con otros discos y conciertos, entre ellos los álbumes El Man sur, 13 romances, Una cançó, Cantar y batir y Diacrónico. Sin embargo, fue tras su retirada de los escenarios en 2024 cuando decidió culminar el trabajo. "Mi propia deuda llamó a la puerta y me dijo: ahora es el momento, te lo debes", ha explicado Parra, señalando el carácter íntimo y pendiente de este proyecto.
Recopla se configura como un recorrido por un repertorio clásico que forma parte del imaginario colectivo de varias generaciones. El álbum incluye versiones de títulos como El Cabrerillo (Marión, Fernando Clemente y Miguel Algarra, 1947), Manolo de mis amores (Antonio Villena y Marino García, 1955), Los aceituneros (Genaro Monreal, José Triano y Nicolás Callejón, 1941) y Campanera (Genaro Monreal, Camilo Murillo y Francisco Naranjo, 1953), entre otros. Son canciones que, en su mayoría, alcanzaron gran popularidad a lo largo del siglo XX, y que en esta nueva entrega de Eliseo Parra encuentran una lectura renovada, sin perder el respeto a su forma original.
El enfoque del disco busca devolver a la copla su conexión con el folklore, un vínculo que muchas veces ha quedado oculto tras arreglos más orquestales o interpretaciones marcadamente teatrales. Parra se sitúa aquí como intérprete, arreglista e investigador, recuperando la esencia popular de estos temas y resaltando sus componentes rítmicos, líricos y melódicos con una estética más cercana a la raíz que a la impostación.
Entre las piezas destaca también Lola Malasaña, compuesta por Eliseo Parra con letra de Antonio Guerrero, una contribución original que dialoga con el resto del repertorio desde una sensibilidad compartida. El álbum se cierra con La hija de Don Juan Alba (Francisco Infantes y Luis Rivas, 1941), completando así un mapa sonoro que transita entre lo histórico y lo emocional.