Nuevo CD colectivo
Jordi Guardans: el poetamúsico
Si bien es frecuente en el mundo de la trova los músicos que hacen buenas letras, es del todo inusual encontrar poetas que pongan música a algunos de sus poemas. Éste es el caso de Jordi Guardans.
Si bien es frecuente en el mundo de la trova los músicos que hacen buenas letras, es del todo inusual encontrar poetas que pongan música a algunos de sus poemas. Éste es el caso de Jordi Guardans.
Jordi Guardans (Barcelona 1955) es poeta y ha publicado una decena de libros de poesía. Pero de cuando en cuando decide ponerle música a alguno de sus poemas. Guardans dice que tanto poesía como canción, letra y música, forman parte de un mismo mundo poético.
Se define más como compositor que como intérprete y es por eso que como cantautor ha publicado un solo disco, Port Estrella (1988), y ha ofrecido sólo dos conciertos. Sin embargo trovadoras como Maria del Mar Bonet, Ester Formosa —que incluso le dedicó un disco monográfico Sola com el poeta (2007)— han cantado sus canciones.
Se hace, pues, difícil entender la confusión que a menudo se produce por ser un poeta que también hace canciones con letra y música propia y el hecho de que, en algunos casos, otros músicos como Gerard Quintana o Túrnez & Sesé, han puesto música e interpretado poemas suyos.
Como Guardans no canta sus canciones ha propuesto a seis intérpretes —a los que admira y le admiran— para el proyecto colectivo T'escric des de Granada, una recopilación de doce canciones con letra y música del poeta y las voces de Gerard Quintana, Adolfo Osta, Sílvia Comes, Ester Formosa, Túrnez & Sesé, Carles Rebassa.
Cada uno de ellos ha arreglado y concebido dos temas propuestos por el propio poeta, con la única limitación de respetar texto y melodía. El resultado, heterogéneo, muestra una nueva manera de musicar y de adaptar los poemas y considerado por Guardans como una forma de enriquecimiento personal.
T'escric des de Granada (Te escribo desde Granada) —título tomado de uno de los textos del disco— nos descubre el mundo de Jordi Guardans desde seis miradas diferentes pero convergentes en el respeto por la obra del poetamúsico.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.