A 38 años de la muerte del trovador chileno
Quilapayún-Carrasco homenajea a Víctor Jara en México
Con el objetivo de mantener vivo el legado del fallecido cantante popular chileno, Víctor Jara, mañana 14 de septiembre la agrupación Quilapayún-Carrasco, de la misma nacionalidad, ofrecerá un concierto-homenaje al trovador chileno, en el Teatro Metropolitan, en México DF.
Con el objetivo de mantener vivo el legado del fallecido cantante popular chileno, Víctor Jara, mañana 14 de septiembre la agrupación Quilapayún-Carrasco, de la misma nacionalidad, ofrecerá un concierto-homenaje al trovador chileno, en el Teatro Metropolitan, en México DF.
Cartel del concierto de Quilapayún-Carrasco en homenaje a Víctor Jara en México.
Agencias/Redacción - En conferencia de prensa, el grupo Quilapayún-Carrasco comentó que la primera parte del concierto estará dedicada a rememorar las canciones que fueron montadas con Víctor Jara, quien los dirigió de 1966 a 1969.
Añadió que la segunda parte se enfocará a las canciones emblemáticas de la banda, así como a las nuevas composiciones.
Quilapayún, que estuvo íntimamente ligado al movimiento que en noviembre de 1970 llevó a la presidencia de Chile a Salvador Allende, resaltó la influencia de Jara y sus composiciones, muchas de ellas casi propagandísticas, en este proceso histórico.
En este sentido, recordó que debido a ello, en 1973, momento en que los militares dieron el cruento golpe de Estado al gobierno de Allende, el músico fue presuntamente torturado y asesinado por el ejército de la dictadura en lo que hoy es el estadio Víctor Jara.
Tras estos acontecimientos, el grupo sufrió un exilio quedando diseminados sus integrantes entre Europa y Chile, por lo cual se vieron obligados a diversificar y sofisticar su repertorio en función del público europeo; sin embargo, se encuentran satisfechos de poder presentarse de nueva cuenta en su patria y acercarse más al pueblo.
Referente a la continuidad de su música, Quilapayún-Carrasco comentó que su vigencia se debe a que siguen existiendo problemas sociales en Latinoamérica, por lo cual su música ha sido reinterpretada y readaptada por las nuevas generaciones en función a los conflictos actuales.
Como ejemplo de ello se mencionaron las piezas El pueblo unido, que ha sido retomada en movimientos libertarios recientes, como es el caso de las revoluciones de los pueblos árabes; y Mi patria, que se ha vuelto un himno en su país, a raíz de la reconstrucción que ha vivido Chile tras el terremoto acontecido el año pasado.
Señalaron que esto, así como la prevalencia de Quilapayún, en gran medida se debe a la tecnología, pues es gracias a ella que su música puede llegar a más gente, en distintas regiones del mundo, pese a la barrera idiomática.
En ese contexto, ha servido el que en el pasado pudieron ofrecer presentaciones vía satélite, sin necesidad de estar juntos físicamente, además de que hoy en día a través de las redes sociales tienen un diálogo inmediato con el público.
También manifestaron su apoyo a la situación estudiantil que se vive actualmente en Chile y su solidaridad con México, pues más que un grupo chileno, los integrantes de Quilapayún se conciben como una agrupación latinoamericana.
Desde su reagrupación en septiembre de 2003, Quilapayún-Carrasco ha incorporado a tres miembros jóvenes, Ismael Oddó, Ricardo "Caito" Venegas y Sebastián Quezada, hijos de algunos de los componentes y a Fernando Carrasco. En total once personas, lo que les permite actuar indiferentemente en América o Europa con distintas formaciones abaratando costes.
El grupo anunció también estar preparando un álbum de estudio que contará con la colaboración de figuras destacadas en la "escena rockera" actual de su país, como la agrupación Los Tres.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
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