RETRATOS DE CANTANTES
GERMÁN COPPINI
GERMÁN COPPINI
© Juan Miguel Morales
El gallego Germán Coppini aparece a comienzos de los 80 como primer vocalista de la banda lúdico-punk Siniestro Total. Pero más pronto que tarde dejaría aquel grupo para montar otro más afín a su personalidad: Golpes Bajos, música pop con cierto aire melancólico que plasma el mundo desde una óptica romántica, de soledad e incomprensión. A finales de los 80 comienza Coppini su tarea en solitario, ahora más agresivo y crítico con el sistema, pero sin dejar de lado su particular visión de las cosas. A mediados de los 90 reaparece después de un largo silencio con un disco que suena a las viejas bandas de baile latinas. También resucita, junto a su compañero Teo Cardalda, al mítico grupo Golpes Bajos para regrabar las viejas canciones del añorado grupo, pero sin que ello tenga continuidad.
Algunos discos: Mini Lp "Golpes Bajos" (Nuevos Medios, 83), "A Santa Compaña" -Golpes Bajos- (Nuevos Medios, 84), "Carabás" (Nuevos Medios, 96), "Vivo" -Golpes Bajos- (Nuevos Medios, 98).
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.