Nuevo monográfico sobre la novísima «Nueva Canción Chilena»
Los nuevos valores de la trova chilena
Chile es una olla en ebullición en lo que concierne a nuevos talentos en la trova. Lamentablemente la industria musical chilena no está al mismo nivel.
Chile es una olla en ebullición en lo que concierne a nuevos talentos en la trova. Lamentablemente la industria musical chilena no está al mismo nivel.
Camila Moreno y Pascuala Ilabaca, dos jóvenes trovadoras chilenas con una carrera muy prometedora.
© Javiera Eyzaguirre
Que Chile es actualmente una cantera muy productiva —en cantidad y calidad— de nuevos valores en el mundo de la trova, lo venimos anunciando desde estas páginas desde hace mucho tiempo.
Seguramente no podríamos estar hablando de un "movimiento" en tanto en cuanto sus estilos son distintos y eclécticos porque no imitan: crean. Pero sí tienen algunos elementos en común. Todos beben de la tierra, surgen de su pasado y desde su propia identidad para proyectarse hacia un campo de experimentación que a unos los lleva a un neo-folclore y a otros hacia el rock, el pop o la trova más ortodoxa. Incluso a la simbiosis de todo.
Lamentablemente, también lo hemos dicho aquí hasta la saciedad, la industria musical chilena —disqueras, managers, festivales, agencias de prensa, medios de comunicación— no está ni de lejos al nivel que requiere tal cantidad de talento en lo musical.
Lo dijimos ya en nuestra editorial de 14 de febrero de 2011 y no vamos a extendernos más en ello pero valga solo de ejemplo: en Chile nos ha sido imposible entrevistar a ningún joven trovador —todo eran barreras, problemas y, a veces, condiciones draconianas— y, en cambio, en Europa todo han sido facilidades.
Precisamente gracias a estas facilidades iniciamos hoy un monográfico en el cual hemos conversado con las principales voces de este "casi-movimiento" y que iremos completando a medida que vayan visitando Europa.
O que podamos entrevistarlos en Chile, cuando la industria musical aprenda qué debe hacer para promocionar a sus artistas.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.