Moncho es un gigante
Estamos en la fiesta de cumpleaños de una amiga de Anna. Tenis Barcelona: señorial, pero destartalado. Tengo que salir de la sala para atender una llamada, y a través del cristal de la puerta del bar veo llegar al cantante Moncho, empapado de lo mucho que llueve esta noche. Rebeca color de grana, jeans. Pequeño bolso de mano, de esos que antes llamábamos mariconera pero que si ahora lo llamáramos así vete tú a saber qué nos podría pasar. Me vuelvo a la sala, debemos ser unos 50, cena cocktail, con mesas y sillas para sentarse si quieres pero sin un lugar concreto para cada uno. Soplo las velas, se apagan las luces y el pianista y el batería se ponen a tocar. Comparece Moncho, de negro impecable, y empieza a cantar. Al principio poca gente le hace caso. Han apagado las luces de la sala pero no hay ninguna iluminación prevista en el rincón desde donde está actuando. Además, el micrófono se estropea. Moncho, que ha llenado el Palau de la Música y que el próximo día 4 de septiembre actúa, por ejemplo, en l’Auditori; este hombre de prestigio reconocido en todo, se toma su actuación en esta fiesta como si fuera el concierto más importante de su vida y si canta a oscuras con su música se hace la luz y si el micrófono se estropea pone toda la potencia de su voz impresionante y la gente que al principio seguía hablando y no le hacía caso, ahora se han puesto todos a bailar al ritmo de sus boleros antillanos. Es emocionante, y muy aleccionador en estos tiempos tan devaluados, ver un artista aferrado a la dignidad de su oficio y como desde cualquier rincón oscuro es capaz de crecer hasta convertirse en gigante afirmando su integridad y proyectándose en lo que ama. No sé si sabríamos hacerlo, los de ahora. La humildad de aceptar el rincón y acabar arrasando como sólo saben hacerlo los grandes de verdad.
La cantautora chilena Elizabeth Morris presenta un nuevo trabajo discográfico marcado por la grabación orgánica, la sencillez como eje creativo y un enfoque profundamente emocional, con colaboraciones de Joe Vasconcellos y José Seves.
La cantante mexicana Lila Downs recibirá el galardón el 20 de julio en Cartagena, en el marco del festival La Mar de Músicas, como reconocimiento a una trayectoria artística que ha tendido puentes entre culturas, lenguas y tradiciones musicales desde una mirada profundamente comprometida.
El cantautor argentino, radicado desde joven en Costa Rica, Adrián Goizueta, murió a los 74 años. Compositor, intérprete, docente y productor cultural, fue una referencia central en la renovación de la música latinoamericana contemporánea en el país.
El Festival Folk Internacional Tradicionàrius celebrará en Barcelona su 39ª edición entre el 16 de enero y el 27 de marzo de 2026 con más de 50 actividades y una programación que pone el foco en las lenguas habladas, cantadas y bailadas del Pirineo, con propuestas de Occitania, País Vasco, Aragón y los territorios de habla catalana.
El músico y cantante Salvador Escribà, figura central de las fiestas populares en Cataluña y fundador del sello Salseta Discos, murió a causa de un ictus. Su trayectoria está ligada tanto a la música de baile como al impulso decisivo del rock catalán.