Óbito
Fallece el músico y periodista Ignacio Sáenz de Tejada
El músico y periodista Ignacio Sáenz de Tejada falleció este domingo en Madrid a consecuencia de un cáncer, según han confirmado a Efe fuentes del diario El País, donde Sáenz de Tejada desarrolló parte de su carrera profesional.
El músico y periodista Ignacio Sáenz de Tejada falleció este domingo en Madrid a consecuencia de un cáncer, según han confirmado a Efe fuentes del diario El País, donde Sáenz de Tejada desarrolló parte de su carrera profesional.
Ignacio Sáenz de Tejada
EFE - Ignacio Sáenz de Tejada (Barcelona, 1949) fue responsable de la crítica y la información musical de El País durante diez años hasta que abandonó el periodismo para trabajar como ejecutivo discográfico.
En esta etapa, donde pasó por BMG Ariola, Virgin y Universal, se le reconoce el fichaje de cantantes como Niña Pastori, Pedro Guerra o Quique González.
Pero en sus últimos años de vida, Sáenz de Tejada se dedicó a acompañar a su amigo y compañero musical, el músico extremeño Pablo Guerrero, con quien en 1975 grabó un disco en directo en el Olympia de París.
Estudioso del folk y de la música tradicional, fue fundador del grupo de música Nuestro pequeño mundo, una formación que se dedicó al folklore internacional así como a la música tradicional española.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.