5º aniversario de su muerte

Sokol: el legado de un «pastor de ovejas»

AGENCIAS el 12/01/2014 

El legado de Alejandro Sokol, emblema de Las Pelotas, una de las bandas fundamentales del rock argentino, continúa vigente hoy, a cinco años de una muerte que puso fin a un sendero signado por la música, la velocidad y las tormentas internas.

Alejandro Sokol

© María C. Lagos/Télam

Télam/Adolfo Morales - En la calurosa mañana del 12 de enero de 2009, el corazón (ese mismo que él supo abrir generosamente a quien lo necesitara) del "Bocha" dijo basta en la ciudad cordobesa de Río Cuarto.

Un paro cardíaco, producto de una cardiopatía aguda, ignorada y despreciada, entregó una sensación de alivio para un hombre que vivió a mil, al borde del abismo, siempre coqueteando con los límites.

Había nacido el 30 de enero de 1960 y fue el tercer hijo (único varón) de una familia que se crio en la barriada bonaerense de Hurlingham, con las típicas casitas de "corte inglés" brindándole cotidianeidad a cada paso.

"Acá (en Hurlingham) está mi gente, veo las caras que veía cuando tenía 17 años y pasaba todo el día en la calle", dijo oportunamente cuando capitaneaba su proyecto final, El Vuelto, la banda en la que tocó junto a su hijo Ismael, cuando Las Pelotas ya era recuerdo.

En ese contexto, Alejandro, por un carácter rebelde y provocativo, nunca fue un alumno destacado, sino apenas un entusiasta pibe que supo jugar al rugby en Curupaytí, el club de la zona.

Ya por esos días "pateaba" el barrio con su amigo Germán Daffunchio, con quien, luego, armaría la dupla compositiva de Las Pelotas. Pero antes, Sokol tuvo un bautismo de lujo, de esos que nunca se olvidan.

La llegada de un intérprete romano que había estudiado en Escocia y quiso idear una banda en una lejana Traslasierra cordobesa le abrieron las puertas: el Bocha acompañó a Luca Prodan en los albores de Sumo, tocando la batería (después se calzó el bajo, inclusive), cuando el rock todavía no estaba pensado como "medio de vida".

El grupo empezaba a ganar aceptación y comenzaba a hacerse conocido en los garajes del conurbano bonaerense, pero Sokol, haciendo gala de una conducta que más tarde repetiría, se escapó y abandonó la banda, amparado en un abrazo a la religión mormona que nunca terminó de concretarse.

Al Bocha jamás le causó gracia esa cuestión de asumir responsabilidades colectivas, y mucho menos enfrentar a la prensa.

El cantante gambeteaba la posibilidad de ser entrevistado, pero no como una estrategia del ocultismo que inició y patentó el Indio Solari para Los Redondos y que continuaron otros mediocres rockeros, amparados en un "bajo perfil" artificial.

Alejandro, sencillamente, prefería no enfrentar los micrófonos por sus temores y porque creía que no tenía "nada para decir".

Sin embargo, el rock le entregaría una nueva oportunidad: Luca murió en diciembre del '87, Sumo se desintegró y Las Pelotas apareció, junto a Divididos, para garantizar la continuidad no sólo de un estilo musical.

El binomio Sokol-Daffunchio ganaba espacio en la consideración de la grey rockera.

De a poco le fue poniendo el cuerpo a eso de "pararse frente al público" y lo hizo con autoridad, dejando en evidencia su condición de "frontman" único e inigualable, muy a pesar de que su descuidada voz, a veces, le "jugaba en contra".

De esos primeros shows con la banda datan temas como Sin Hilo, Bombachitas rosas, Muchos mitos, Escaleras o Corderos en la noche, la canción que describe como una suerte de pastor guía a sus ovejas. Todas gemas que se convirtieron en himnos "peloteros" con el paso del tiempo.

Como también lo fueron otras composiciones que llegaron más tarde como El cazador, Pasillos, Mareada, La mirada del amo, la inédita Te quieren envolver o la autorreferencial y premonitoria Ya no estás. Canciones con las que supo conmover, sin más armas que una guitarra criolla en mano.

Esa sensibilidad sin par y esa condición innata de relacionarse con sus interlocutores, sin establecer mayores distancias que las de emisor-receptor, le permitieron a Sokol acreditar una numerosa legión de fans, aquellos que, a grito pelado, adoptaron como cantito de guerra el "que salga el Bocha oh oh, que salga el Bocha y todo el año es carnaval".

Pero el intérprete que supo admirar a David Bowie, Los Beatles, Bob Marley, Pink Floyd o Joaquín Sabina debió convivir, también, con los "demonios" que lo abordaron y lo atormentaron.

Esos fantasmas lo perturbaron, es cierto, pero jamás le hicieron perder el horizonte: el de una persona comprometida con el afecto y el respeto hacia los demás; el de un artista sensible que compartió su felicidad con el resto; y el de un autor que supo escribir lindas canciones para que sus seguidores lo transformaran en mito, desde aquella mañana del desenlace fatal.

LO + LEÍDO
1.
6 de cada 8 políticos (sin cargo) aman la canción de autor
[24/03/2026] por Xavier Pintanel

Una carta abierta impulsada desde el entorno del BarnaSants reclama la creación del Ateneu de la Cançó en Barcelona, un espacio dedicado a preservar y dinamizar la canción de autor. La iniciativa cuenta con el respaldo de seis de los ocho exresponsables de Cultura de la Generalitat en las últimas dos décadas, abriendo algunas preguntas que van más allá de la música.

2.
Joan Ramon Bonet recibe un emotivo homenaje bendecido por Serrat y Maria del Mar Bonet
[23/03/2026] por Xavier Pintanel

Ayer sábado, el Teatre Principal de Inca (Mallorca) se convirtió en el escenario de "60 anys de l’amor perdut", un emotivo concierto homenaje organizado por el festival BarnaSants para honrar la figura de Joan Ramon Bonet el undécimo integrante de Els Setze Jutges, coincidiendo con las seis décadas de su breve pero influyente trayectoria musical.

3.
Feliu Ventura presenta «Tot el que hem guanyat perdent», un disco con sonoridad renovada
[13/03/2026] por Xavier Pintanel

El cantautor valenciano Feliu Ventura presentó el 12 de marzo en la sala Paral·lel 62 de Barcelona su nuevo disco Tot el que hem guanyat perdent (Todo lo que hemos ganado perdiendo), en un concierto dentro del Festival BarnaSants marcado por una sonoridad más rockera y electrónica de lo habitual. Acompañado por una formación en formato power trío con teclado y una escenografía minimalista, Ventura defendió las siete canciones del nuevo trabajo junto a piezas emblemáticas de su repertorio.

4.
Illapu, Inti-Illimani Histórico, Quilapayún y Congreso se unen en el Primer festival Canción Nacional
[17/03/2026]

Los cuatro referentes de la música chilena compartirán escenario el próximo 25 de abril en el Parque Estadio Nacional en la primera edición del festival Canción Nacional. El encuentro reunirá a figuras clave de la Nueva Canción Chilena y el Canto Nuevo en una cita concebida como acto de memoria colectiva y celebración.

5.
Judit Neddermann publica «Llibert», una canción en memoria de su abuelo
[18/03/2026]

La cantautora catalana Judit Neddermann presenta Llibert, un tema dedicado a su abuelo fallecido hace dos años, en el que reflexiona sobre la vida y la muerte como un ciclo continuo. La canción, publicada en la misma fecha de su muerte, se acompaña de un videoclip rodado en espacios significativos para su memoria familiar.