Recordando al Tío Simón
La tonada de Simón Díaz sigue vigente en el llano venezolano
Corría la década de 1950 cuando Simón Díaz comenzó a compilar historias del llano, de las jornadas de arreo, para cantarlas al ritmo de la tonada, un género musical que, aunque no posee sus raíces en Latinoamérica, fue adoptado por los llaneros venezolanos para acompañar su faena diaria y que amenazaba con desaparecer ante los efectos que en ese entonces generaba la industrialización de procesos como la cría del ganado y el ordeño de la vaca.
Corría la década de 1950 cuando Simón Díaz comenzó a compilar historias del llano, de las jornadas de arreo, para cantarlas al ritmo de la tonada, un género musical que, aunque no posee sus raíces en Latinoamérica, fue adoptado por los llaneros venezolanos para acompañar su faena diaria y que amenazaba con desaparecer ante los efectos que en ese entonces generaba la industrialización de procesos como la cría del ganado y el ordeño de la vaca.
Simón Díaz
AVN - Simón Díaz, cuyo nombre de pila era Simón Narciso Díaz Márquez, nació el 8 de agosto de 1928 en Barbacoas, estado Aragua. A los 21 años de edad se trasladó desde San Juan de Los Morros —ciudad del estado Guárico donde residía con su madre y sus siete hermanos, y donde logró culminar sus estudios de primaria— a Caracas, donde tuvo la oportunidad de llegar al mundo de la música y la televisión para mostrar su talento, su voz, que con el pasar de los años quedó plasmado en el ideario del venezolano y en su patrimonio cultural.
En su Tonada de Luna Llena, Simón Díaz retrata un canto que en países como España, Argentina y Chile se ha dado a conocer como un género de sentimiento y belleza. Inclusive, el periodista Reinaldo González señala en su reportaje Perspectivas de la tonada llanera en el ámbito comunicacional que la tonada ha sido cantada durante años por los arreadores del campo para mantener al ganado unido, aliviar la jornada y enamorar a las mujeres.
Sin embargo, esta no fue la primera tonada que escribiera Díaz, quien realmente logró hacerse popular en la música tradicional venezolana con su Tonada del cabrestero, que interpretó en la película venezolana Isla de sal, de Clemente de la Cerda, estrenada en 1964.
En la película, Díaz aparece como invitado en un programa de televisión, mostrándose emocionado ante la oportunidad que se le presentaba. Luego de pedir un cuatro al presentador y ser presentado al público, Díaz comienza a cantar y con su voz genera un clima de encanto absoluto. El tema forma parte del primer disco del artista, con el nombre Ya llegó Simón, ese mismo año.
Las tonadas de Simón Díaz también han sido interpretadas por músicos como Cecilia Todd, la agrupación Serenata Guayanesa, María Teresa Chacín y Huáscar Barradas, entre otros.
Entre los muchos galardones que premiaron su vida artística, fue reconocido con la Orden Libertador en su clase Gran Cordón, con el Premio Nacional de Cultura en su Mención Música, en 2012, y con un Grammy Latino, otorgado por la Academia Latina de Artes y Ciencias de la Grabación, en 2008.
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