22 Festival BarnaSants 2017
Natalia Contesse, el folclore del siglo XXI
La cantora chilena Natalia Contesse protagonizó el quinto de los conciertos dedicados a Chile como país invitado en la vigésimo segunda edición del festival BarnaSants en la sala barcelonesa Harlem Jazz Club, contando con Marta Gómez como invitada. Unos días antes había participado en el concierto de Inti-Illimani.
La cantora chilena Natalia Contesse protagonizó el quinto de los conciertos dedicados a Chile como país invitado en la vigésimo segunda edición del festival BarnaSants en la sala barcelonesa Harlem Jazz Club, contando con Marta Gómez como invitada. Unos días antes había participado en el concierto de Inti-Illimani.
Natalia Contesse.
© Xavier Pintanel
Natalia Contesse.
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Natalia Contesse.
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Natalia Contesse acompañada por Carolina Vivar.
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Natalia Contesse leyendo una de sus «Cuecas autobiográficas».
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Marta Gómez y Natalia Contesse luciendo el buen humor del que se disfrutó en el concierto.
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«Ensayar en la tierra la alegría y el canto», una cita de «Canción para un niño en la calle» de Armando Tejada Gómez y Ángel Ritro.
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Marta Gómez y Natalia Contesse.
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Natalia Contesse con Matías Muñoz.
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Natalia Contesse.
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Un pequeño altar presidió el concierto.
© Xavier Pintanel
Natalia Contesse.
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Natalia Contesse ofreció en la sala barcelonesa Harlem Jazz Club en el marco de los conciertos dedicados a Chile como país invitado en la vigésimo segunda edición del festival BarnaSants —cuya participación ya había empezado el sábado anterior al ser invitada a cantar con los Inti-Illimani—, un concierto antológico en el que realizó un recorrido por sus discos Puñado de Tierra (2011) y Corra la voz (2013) y presentó algunos temas de Diluvio, el que será su tercer trabajo en solitario.
En Diluvio, Natalia Contesse prosigue con su búsqueda e investigación de la cultura tradicional chilena para, desde la creación, proyectarla definitivamente hacia una nueva dimensión de la música popular. En este camino incide en el legado histórico, étnico y musical africano presente en la zona central de Chile, a raíz del reencuentro con Nueva Orleans en 2014, su ciudad natal que abandonó al cumplir un año de vida.
En el concierto, entre canción y canción, recitó alguna de sus Cuecas autobiográficas, un trabajo todavía inédito en el que relata su vida y sus pensamientos con la métrica de la cueca, única en América.
Natalia se acompañó en algunas canciones de la violinista Carolina Vivar y del pianista Matías Muñoz —ambos chilenos residentes en Barcelona— e invitó a cantar a la colombiana Marta Gómez.
Natalia Contesse demostró con solvencia porqué fue una de las seleccionadas por el prestigioso festival catalán para representar a Chile.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
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