El camión de la basura
no me marcharé corriendo
me quedaré otro ratito,
junto a ti
perdiendo el tiempo.
Después de corrernos
no encenderé un cigarrito
fumo poco últimamente
y solamente fumo tus besos.
Me quedaré otro ratito
con el silencio de tus ojos
junto a ti mirando el techo
sólo se escucha a lo lejos
ese camión de la basura
haciendo su ronda nocturna
yo no te dejaré nunca,
yo no te dejaré nunca.
Después de corrernos
no me quedaré dormido
pues no hay nada más bonito
que soñar contigo despierto.
Después de corrernos
no iré a hacer un pis ni iré a lavarme,
no oiré teléfono ni timbre
me quedaré contigo para siempre.
Me quedaré otro ratito
con el silencio de tus ojos
junto a ti mirando el techo
sólo se escucha aquí cerquita
ese rugido de mis tripas
y en el tejado un gatito
le va maullando a la luna:
yo no te dejaré nunca.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
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