A mi resguardo
donde puse en mi vida el color:
Vuelve amaneciendo amor,
alumbra un colibrí dentro de mí por hoy.
Vuelve mi refugio,
donde te miren mis dos ojos miopes,
donde te lleven mis dos planos pies.
Que no sé si libre la noche después.
Cuando no estás no sé elegir
cuál de las puestas puedo abrir.
Cuando no estás puedo entrever
cuánto de luz tardó en llover,
cuánto de mar tardó en llover.
Por ti brillan los ojitos del niño
que sale jugando,
corriendo y tocando los timbres de casas
como el pajarito en la antena,
travieso, sin mancha y que fui.
¿Y qué fui?
Por ir mandando a mis Ángeles
de vacaciones: me perdí.
Junté lo que hago en mi contra
y vi como un espejo me dijo –t r a i d o r-.
No te quedes lejos,
mucho menos hoy
que casi nada llevo
y casi solo voy.
(2003)
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