La respuesta
todavía hay calles gente y camellón
y por las noches pasa el frío
como tu recuerdo hasta mi corazón
Yo voy guardando pedacitos
de caricias que te pude dar
lo peor es que nos vio la luna
cuando se perdía.
Luego salió el sol.
Lo peor es que nos dimos mucho,
todo lo inventamos y al final nos faltó llegar.
Una Ciudad lejana y sorda
a las revelaciones de nuestra razón
y la curiosidad me mata
por saber qué fue de tu alma de gorrión
un telegrama tan profundo que me aniquilaba
cuando supe que ya no podía ser más triste;
Ya no pudo ser.
Y voy guardando pedacitos de caricias que te pude dar
No hay princesitas encantadas,
como las que dicen que se suelen dar
en novelitas color sepia llenas de mentiras
que suelen contar
a las que puedes dar un beso
luego las despiertas de su sueño gris
acaban danzando entre nubes con un príncipe bello
Una doncella fiel,
y ahora que los años pasan
sigo siendo el mismo soñador
solo más febril
Cuando la vida me despierte
entre las bofetadas de mi soledad
te veo entre mi sueño obscuro
tan de carne y hueso,
bella y de verdad.
Poeta fiel, encantadora
un cuarto de siglo sin vivir en ti,
y develando tu ternura, que te sobraba.
Hoy me falta a mí.
Y develando la ternura que te sobraba
Y al final, hoy me falta a mí.
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