Y empeñé mi virtud
virtuoso, formal. Un pardillo quizás.
Veía a la mujer como un suave misterio
alejado de mí, hasta que un día, zás,
el misterio acercose a su modo y manera.
Y empeñé mi virtud en saber cómo era.
Fue la primera vez, fue la primera entrega,
y tanto me alteró, me entro tal avidez,
que a la calle corrí a buscar la bodega,
bodeguera, mejor, que calmara mi sed.
Encontré a Madelón donde tuerce el camino.
Y empeñé mi virtud en sus besos de vino.
Pero el mundo es hostil, nos permite las fiestas
sólo como excepción, como regla, ni hablar.
Y me advirtió no sé qué consecuencias funestas
de seguir por ahí. Pero puso el azar
entre la hostilidad a la más mona Lisa.
Y empeñé mi virtud en aquella sonrisa.
Cuando vi a Salomé me lancé de cabeza
y Mercedes me dio la merced de su edad
y Dolores, dolor, y Pilar, su firmeza
y también, cómo no, conocí a Soledad.
Soledad, ven aquí, ven aquí, vida mía.
Y empeñé mi virtud en tener compañía.
Una carta abierta impulsada desde el entorno del BarnaSants reclama la creación del Ateneu de la Cançó en Barcelona, un espacio dedicado a preservar y dinamizar la canción de autor. La iniciativa cuenta con el respaldo de seis de los ocho exresponsables de Cultura de la Generalitat en las últimas dos décadas, abriendo algunas preguntas que van más allá de la música.
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El compositor e intérprete Borja Penalba presenta "La suite de Parlavà", su segundo trabajo bajo la marca "Giròvag", un álbum de once canciones nacido de un retiro reparador que presentará en vivo este domingo 27 de marzo en La Fàbrica, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants.
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