Y empeñé mi virtud
virtuoso, formal. Un pardillo quizás.
Veía a la mujer como un suave misterio
alejado de mí, hasta que un día, zás,
el misterio acercose a su modo y manera.
Y empeñé mi virtud en saber cómo era.
Fue la primera vez, fue la primera entrega,
y tanto me alteró, me entro tal avidez,
que a la calle corrí a buscar la bodega,
bodeguera, mejor, que calmara mi sed.
Encontré a Madelón donde tuerce el camino.
Y empeñé mi virtud en sus besos de vino.
Pero el mundo es hostil, nos permite las fiestas
sólo como excepción, como regla, ni hablar.
Y me advirtió no sé qué consecuencias funestas
de seguir por ahí. Pero puso el azar
entre la hostilidad a la más mona Lisa.
Y empeñé mi virtud en aquella sonrisa.
Cuando vi a Salomé me lancé de cabeza
y Mercedes me dio la merced de su edad
y Dolores, dolor, y Pilar, su firmeza
y también, cómo no, conocí a Soledad.
Soledad, ven aquí, ven aquí, vida mía.
Y empeñé mi virtud en tener compañía.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.