Romance de la Luna
con su polisón de nardos
el niño la mira, mira
el niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueven la Luna sus brazos
y enseña, lubrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye Luna, Luna, Luna…
Si vinieran los gitanos
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye Luna, Luna, Luna…
Que ya siento sus caballos
-Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano
dentro de la fragua el niño
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
Como canta, la zumaya
ay!, cómo canta en el árbol!,
por el cielo va la Luna
con un niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela
el aire la está velando.
Huye Luna, Luna, Luna…
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