Supongamos
añoro otro país y quiero regresar.
Hace tantos años que no sé
si es cierto que viví o solo lo soñé.
Iba con mi padre sin hablar,
rara vez hablábamos los dos;
nos bastaba con mirarnos
a los ojos y callábamos.
Vientos azules crecían en mí.
Supongamos que les digo que
en este mismo espacio existe otra ciudad;
una de hipodérmica y dolor,
oscura como un niño hundiéndose en alcohol,
otra ciega y sorda sin saber
que se muere el siglo alrededor.
La verdad es tan trágica
que la muerte es simpática.
Vientos helados pasean en mí.
Supongamos que señalo aquí
que es bueno recordar lo que uno quiso ser.
Éramos los jóvenes del sol,
la patria nuestra sangre, y todo se esfumó.
Alguien caminó con mi canción
con los pies sangrando y sin amor.
No se pagan con dádivas
ni medallas las lágrimas,
Vientos del sur lo repiten aquí.
Vientos azules crecían en mí.
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La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
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