Juana
de la mar bravía;
como la nostalgia
de la ausencia viva,
es casi la lluvia
por la tierra mía,
es el pan y el agua
que termina el hambre,
que sacia la sed:
Estoy hablando de una mujer.
Es esa laguna
que remansa el cielo;
es como la aurora
cuando eleva el vuelo;
son los inocentes
días del recuerdo,
la mano segura
que te indica bien
lo que tú no ves:
Estoy hablando de una mujer.
Es como el temblor
de las hojas sueltas;
es como la risa
en días de fiesta;
es el viento suave
que trae a la vez
el olor a espliego
tomillo, laurel
a rosa y clavel:
Estoy hablando de una mujer.
Es como la alondra
anunciando el día;
como una palabra
en la lejanía;
es la paz y el viento
cruzando los tiempos,
es siempre un proyecto
como un mapa abierto
para recorrer:
Estoy hablando de una mujer.
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