El forastero
ni un miserable rancho pa' mis inviernos.
Pude tenerlo, es cierto. Pude tenerlo.
Pero gasté mis cobres con forasteros.
Hermanito del mundo, préstame un libro.
Yo te daré mi copla, que es mi destino.
Dame tu pan, hermano, bebe mi vino,
y sigamos andando por el camino.
El mundo está llenito de forasteros.
Campesinos sin campo, cerros sin indios.
Qué silencio terrible, sobre nosotros.
Forjemos con silencios el alto grito.
Dame tu pan, Hermano. Bebe mi vino.
Y sigamos andando por camino…
Las pampas y las selvas, los minerales,
debieran ser la gracia, nunca el castigo.
Unos son de caoba, otros muy pálidos.
Otros, como mi mano de cobre antiguo.
Dame tu pan, Hermano. Bebe mi vino.
Y sigamos andando por el camino.
Conversaremos siempre. Yo estoy seguro,
allá en los montes altos, junto a los pinos
abajo entre las piedras de los arroyos
y haremos otro mundo para los niños.
Dame tu pan, Hermano. Bebe mi vino.
Y sigamos andando por el camino.
Una carta abierta impulsada desde el entorno del BarnaSants reclama la creación del Ateneu de la Cançó en Barcelona, un espacio dedicado a preservar y dinamizar la canción de autor. La iniciativa cuenta con el respaldo de seis de los ocho exresponsables de Cultura de la Generalitat en las últimas dos décadas, abriendo algunas preguntas que van más allá de la música.
Ayer sábado, el Teatre Principal de Inca (Mallorca) se convirtió en el escenario de "60 anys de l’amor perdut", un emotivo concierto homenaje organizado por el festival BarnaSants para honrar la figura de Joan Ramon Bonet el undécimo integrante de Els Setze Jutges, coincidiendo con las seis décadas de su breve pero influyente trayectoria musical.
El compositor e intérprete Borja Penalba presenta "La suite de Parlavà", su segundo trabajo bajo la marca "Giròvag", un álbum de once canciones nacido de un retiro reparador que presentará en vivo este domingo 27 de marzo en La Fàbrica, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants.
En una entrevista concedida al diario español El País, Silvio Rodríguez traza un retrato complejo de la Cuba actual, marcado por la tensión entre la amenaza externa, las dificultades internas y las contradicciones del propio sistema. El cantautor reflexiona sobre la posibilidad de una invasión estadounidense, critica tanto las injerencias como ciertas posturas dentro del exilio, reconoce los errores del modelo económico cubano y describe el deterioro de las condiciones de vida en la isla, todo ello desde una mirada que combina defensa, autocrítica y una firme posición política.
Hay discos que no necesitan levantar la voz. Azimut es uno de ellos. Joan Isaac presenta un trabajo hecho desde la contención, desde ese lugar donde la canción deja de ser ornamento para convertirse en algo casi necesario. Un disco minimalista, preciosista, trabajado con una delicadeza profundamente orgánica. Como todo en Isaac, un acto de fe.