Cantos a lo divino (o Tres cantos a lo divino)


I.

Entre aquel apostolado
dijo Jesús aprehendido:
«Por mis contrarios hey si’o
muy cruelmente maltrata’o».
Magdalena con cuida’o
en ese momento implora,
se anega la bienhechora
en llanto muy afligí’a.
Toda la gente decida:
«Dejen llorar a quien llora».

II.

Maire, yo le digo adiós
y usted por mí no haga duelo.
Espero en Dios, que en el cielo
los hamos de ver los dos.
En el tránsito veloz
ya se cumplió mi destino:
purificando al Divino
a la gloria dentraré,
y antes de partir diré:
«adiós, adiós, mundo indino».

III.

Dios s’entregó a padecer
sin tener culpa ninguna
ata’o en una coluna
humilde por su querer.
Ahí en la cruz llegó a ver:
«Trabájenla con empeño
–amistoso y halagüeño
la mira y la deja así–.
Si no ha de ser para mí,
no quiero prenda con dueño».
Idiomas

Acordes y tablaturas

Comentarios

Popurrí de las primeras décimas de tres diferentes versos a lo divino, que Violeta Parra aprendió de Rosa Lorca, Comuna de Barrancas, Santiago. El primero, un verso por padecimiento que se había grabado casi completo en el disco DSOD/E-50040. Luego viene un verso por despedida que en una versión más larga, titulada «Maire, yo le digo adió’», aparecería en el disco «Violeta Parra en Ginebra». Finaliza con otro verso por padecimiento, que, bajo el título «Dios se entregó a padecer», figura en el mismo disco.

Esta canción aparece en la discografía de
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