Ya me voy a separar
apiádate con anhelo.
Pero tú, precioso cielo,
me has paga’o con ruindá’.
Ya tengo seguridá’
que acabastes para mí,
porque yo muy mal nací
a este mundo desgraciá’.
Vengo de ti separá’,
¡ay, pobre infeliz de mí!
Lágrimas del corazón
son las que lloro por ti,
de ver que en un tiempo jui
dueña de tu pecho entero.
Si por tu amor lisonjero
yo voy buscando la muerte,
¿qué sacaré con quererte
si tú tenís otro dueño?
Y porque te veo en sueños
es que es tan mala mi suerte.
Adiós, adiós, alma mida,
ya que tú no fuiste cierto
más vale me hubiera muerto
que el haberte conocí’o.
Suelen que’ar en olví’o
juramentos y palabras;
muchas veces hasta el habla
se la niegan con el tiempo.
Para que vedas que es cierto
que un bien con un mal se paga.
Despedida:
Al fin, tormento querí’o,
me retiro sin consuelo
para reclamar al cielo
esa tu mala falsida.
En l’hora de mi partí’a
veré aumentar mi dolor;
veré el fin de mi pasión
viéndote en otro poder.
Pero yo, ¡qué voy a hacer
separa’a de tu amor!
Tonada punteada por décimas que aprendió Violeta Parra de Elena Saavedra, Lautaro.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.