El mono espabilado
puede encender la luz
vivir aquí y ahora
hablar de la esperanza y ser bien educado en la virtud
y se enamora
el mono espabilado sabe ocupar las horas
distingue entre el azul
y el rojo de la aurora
maneja las distancias y a veces le flaquea la salud
y se enamora
puede mentir y se sonroja
pensar el universo
y sentirse tan pequeño
puede vivir con pocas cosas
hablar de las estrellas
y saber tan poco de ellas
el mono espabilado se peina y se demora
derrocha juventud
esclavo de las modas
inventa las palabras y puede ser complejo en lo común
y se enamora
puede mentir…
el mono espabilado se dobla y se desdobla
se cuelga de una cruz
observa las gaviotas
le teme a los fantasmas y piensa que en la sombra hay inquietud
y se enamora
Robert Sapolsky, profesor de biología y neurología en la Univ. de Standford, escribió, entre otros, un libro titulado El Mono Enamorado. Mi cabeza pensó que el Mono es espabilado… y se enamora.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.