El baúl de Billy Bones
el mapa del tesoro
la mugre de altamar
y unas monedas de oro
la arena de la playa
el agrio olor del ron
la vida de un pirata
¿qué hay en el baúl de Billy Bones?
la espuma de las olas
la escama de la sal
el arte de las sombras
alguien que se enfrenta
con la vida y crece
mientras dice adiós
al tiempo en que adolece
alguien que responde
alguien que pregunta
e invade los salones
de la edad adulta
¿qué hay en el baúl de Billy Bones?
la fe en una bandera
la soledad del mar
la blanca calavera
alguien que se enfrenta…
¿qué hay en el baúl de Billy Bones?
La isla del Tesoro. (Robert Louis Stevenson):
Cuando volví con la jofaina, el doctor ya le había rasgado la manga al capitán, dejando al descubierto su gran brazo sarmentoso, que mostraba varios tatuajes. En El antebrazo podía leerse, escrito en letra muy clara:”La suerte me sonríe”, “Viento de bonanza”, y “El amor de Billy Bones”. Cerca del hombro llevaba el dibujo de una horca, representado, a mi entender, con mucho realismo.
-¡Profético! -dijo el doctor, pasando el dedo por encima del dibujo-. Y ahora, maese Billy Bones, si es que ese es vuestro nombre, vamos a ver de qué color tenéis la sangre, Jim, ¿te da miedo la sangre?
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.