Viva el amor
Yo le escupí y él me pegó.
Así empezó todo en aquel callejón
Y es que él era fuerte
Yo soy muy valiente.
Me dio con la frente
me rompió un diente
y eso me dolió.
Me caí al suelo y él me pateó
me saltó encima
y mi cara de rabia se ensangrentó.
Un gato maullaba, yo me revolví,
le di en toda la cara
la Luna ahí estaba gritando
¡Hay pelea en el callejón!
Saqué la navaja y le rajé la cara,
él sacó su pistola y me apuntó a la nuca.
Yo me dije… adiós…
No sé qué pasó… que un perro ladró
y él se tambaleó.
Yo estaba asustado y me puse de lado
evitando el disparo y con la otra mano
le hundí el cuchillo en el corazón.
¡¡Muérete hijoputa cabrón!!
¡¡Muérete hijoputa cabrón!!
Ella me miraba aterrorizada
escondida en la esquina,
medio acurrucada,
tan asustada que a mí me gustó.
Le di la mano y le dije:
Vamos, ya pasó todo…
Luego me abrazó.
No sé qué pasó, si fue ella o fui yo…
No sé qué pasó, si fue ella o fui yo...
Sé que me besó, su cuerpo tembló
y eso me excitó.
Tal vez fue mi sangre, tal vez su sudor
o el sabor de la muerte nos puso calientes
y ella gimió… sí
Yo me abalancé contra la pared
le quite las bragas y me la follé.
Tal vez fui un salvaje, tal vez me pasé.
Sus ojos gritaban: ¡Por dios, tómame!
Cerca del cadáver… un charco de sangre
refleja las sombras oscuras y ardientes
de los dos amantes en el callejón.
Lo dice todo el mundo, no lo digo yo:
No hay nada mejor que hacer el amor.
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