Dónde el azul


Qué azul entonces, sobre tus hombros,
sobre tu pelo, y tus veinte años,
como otra sombra, sobre tu sombra
mi inexperiencia, mi adolescencia.

¿Qué fue de aquello que más amamos?
¿En qué rocío nos detuvimos,
tiernos fantasmas que guarda el alma?
¿Dónde la arena y la luna llena?

¿Dónde el ayer, dónde el azul,
dónde tu piel, y dónde tú
cómo es que fue perdiéndose,
cómo es que fue muriéndose?

¿Dónde el ayer, dónde el azul,
dónde tu piel y dónde tú?

¿Cómo es que fue perdiéndose?

Cómo se han esfumado las risas y se han ido los días de ternura en que resistías aún en la pobreza, en lo que yo te amaba como si fueses todo lo que habitaba el mundo, pero también te amaba con la eterna tristeza de las premoniciones de que el amor es bello, pero a veces se quema desde su propio incendio. Ya ves: nada es eterno.
Idiomas

Esta canción aparece en la discografía de
LO + LEÍDO
1.
«Fito Páez: el mundo cabe en una canción», la película documental que se estrena el 3 de septiembre
[06/08/2026]

La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.

2.
Fallece Francesco Guccini, una de las grandes figuras de la canción de autor italiana
[06/08/2026]

El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.

3.
Cuando el streaming nos acercó la música, pero alejó a los músicos
[13/08/2026] por Xavier Pintanel

Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.