Buenos Aires
a erotismo y a impaciencia,
a corazones que se empeñan en gritar
sin escuchar, que laten y pelean.
Buenos Aires, es más divina que diosa,
dulce pero caprichosa te seduce hasta dudar
si la verdad en realidad, es una nebulosa.
Baires, son diez mundos y cien pueblos.
Es un río y mil incendios,
un alambre atando un obelisco al cielo.
Los versos vuelan las calles bailan
el sol te quiebra, el aire te mata,
la noche no se acuerda de dormir.
Ciudad de viento campo de minas
se para el tiempo en cualquier esquina
te excita, pero te invita a vivir.
Sé que no me necesita,
y grita que no sabe estar sin mí
Buenos Aires, no hay acento hay melodía
el fútbol es filosofía
es cada taxista especialista en desamor
y en el sabor de la melancolía.
Buenos Aires, es Madrid con Barcelona,
Nueva York, París y Roma,
Asunción, Lima, La Paz,
Jerusalén, son un harem
que embriaga sus aromas.
Baires, tan de termo y sobremesa
tan San Telmo y Recoleta,
tan de clan, de bar, de tango y chacarera.
Buenos Aires, me contagia su esperanza
desactiva mis alarmas.
Te relaja comprobar que enfrentará
la adversidad, siendo siempre una dama.
(2012)
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
Rajery y Raúl Rodríguez publican Mandry ve? (¿Aún duermes?), un álbum conjunto de once canciones nacido del diálogo entre la tradición musical de Madagascar y el flamenco. La valiha malgache y el tres flamenco se encuentran en un repertorio formado por composiciones propias, piezas tradicionales e improvisaciones, con conexiones rítmicas que alcanzan también a los sones cubanos.