Silencio
Si quieres yo soy el muñeco.
Puedes arrancarme la piel
siempre me queda el esqueleto.
Tus huesos no mueren por mí
pero tiemblan si te beso.
Aprendimos a gemir.
Gritando callamos al miedo.
Ahora no puedes pedir
silencio.
Si con tu voz me enamoré.
Y mis palabras te mordieron.
Lo siento nunca te daré
Silencio.
Desafinó mi soledad
siempre se pierde si no hay ruido.
Cuando te empeñas en chillar
yo sólo escucho los latidos.
Dejaré de discutir
si me lo pides al oído.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
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