Corazonero
mucho más baratas que en la red comercial,
robadas sutilmente a mi conciencia
por si el robo es vivir cuando el robo es luchar.
Pero el peligro deja sus lecciones.
Le tomo miedo a veces al ayer,
en vez de ahogarme con las maldiciones,
con la chatarra me inventé un taller.
Y ahora remiendo corazones rotos,
dichas a medias y penas de más.
Rotos de ganas de cambiarlo todo,
rotos de calma en plena tempestad.
Ahora remiendo corazones rotos,
cosiendo con hilo de amanecer,
donde una punta de desesperanza
penetró y pudo joderte hondo.
Y ahora remiendo corazones rotos,
tengo un equipo muy profesional.
Me contraté al reparador de sueños,
tiene familia, necesita ganar.
Tachuela: estrellas de la madrugada.
Pegamento: una vieja canción.
Como testigos van los inspectores,
por semana se aparecen y gratuito
remendamos su estropeado corazón.
Muy bien, hablemos de pago,
ni cheque, ni letra, me pagas al cash.
Cualquier moneda, que hay que estar preparados,
y va en la cuenta la exclusividad.
Pero si traes los trozos derrotados,
y en la mochila lágrimas de amor,
no lo comentes, que hay aprovechados,
tal vez podamos hacer la excepción.
Es un taller de corazones rotos,
dichas a medias y penas de más.
Rotos de ganas de cambiarlo todo,
rotos de calma en plena tempestad.
Ahora remiendo corazones rotos,
cosiendo con hilo de amanecer,
donde una punta de desesperanza
penetró y pudo joderte hondo.
Y ahora remiendo corazones rotos,
tengo un equipo muy profesional.
Me contraté al reparador de sueños,
tiene familia, necesita ganar.
Tachuela: estrellas de la madrugada.
Pegamento: una vieja canción.
Como testigos van los inspectores,
por semana se aparecen y gratuito
remendamos su estropeado corazón.
Soy corazonero,
corazonero remendón...
Soy corazonero,
corazonero remendón...
Soy corazonero…
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