María Dolores Pradera
propia de una golondrina,
ahí viene la flor más fina,
la rosa más perfumada,
del jardín de la ilusión
donde la cultiva el alma
entre cantos de habanera,
cuecas, milongas y sambas,
que tiene en el corazón
una espinita clavada.
Profunda y negra la voz,
dulce de azúcar moreno,
cantar bonitas coplas
a la luz de las estrellas,
al compás de una guitarra
con el alma guerrillera,
los ojos de ella, las manos,
el estilo y la manera
de cantar siendo española
a toda América entera.
Praderita
de las flores,
María Dolores,
María Dolores.
En tus ojos
mal de amores
y en tu boca
una canción.
Cántala María Dolores,
cántala María Dolores,
una canción
llena de flores.
Con tu poncho de colores,
cántala María Dolores,
llena de luz
tu corazón.
Por qué tanto padecer,
para qué tanto quebranto
si acabaremos en flor,
Dios mío si somos nardo.
Parte somos del cariño
de animalitos del campo,
de pajaritos del cielo,
nubes,sueños, desencanto.
Por qué tanto padecer,
para qué tanto quebranto.
Volando se fue el amor
con su fuerza misteriosa,
por eso dura tan poco,
es lo mismo que una rosa,
esa flor para el olvido
que se muere si la tocas.
Por culpa de los suspiros
anda con el alma rota.
Volando se fue el amor
con su cabecita loca.
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