Romance a Ocaña
loca de querer,
cerveza la boca,
los ojos café.
Y qué bonita pintaba la ilusión
y qué bonita cantando en su balcón.
Regaba la rosa,
regaba el clavel,
y entre copla y copla
soñaba con él.
Era alegría de las Ramblas, corazón,
armaba el taco. Era la revolución.
Virgen de peineta y de mantilla,
pluma de abanico, torbellino,
¡ay! virgen como Carmen de Lirio.
¡Ay! se fue,
se fue vestida de día.
¡Ay! se fue,
se fue vestida de sol.
¡Ay! se fue,
las malas lenguas decían:
¿Qué fuego la prendería?
¡El fuego del corazón!
Feria en Cantillana,
cometa de fuego
que la primavera
subió para el cielo.
Un ángel malo le estará cantando a Dios
"Ojos verdes", "María de la 0".
Fue libre en la duda,
libre en el "te quiero"
¡libre! ¡libre!
Libre como el viento.
Y pagó el precio de vivir
y la alegría la pagó
con la moneda
amarga del limón.
¡Ay de quien no sienta la cabeza
y entre nubes de sueños se pierde!
¡Dios lo salve de la clase media!
¡Ay! se fue,
se fue vestida de día.
¡Ay! se fue,
se fue vestida de sol.
¡Ay! se fue,
las malas lenguas decían:
¿Qué fuego la prendería?
¡El fuego del corazón!
"Dedicado a José Ocaña, torbellino andaluz en las Ramblas de Cataluña."
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