Violín de tatacú
fue la Villa Loreto,
rodeada de gente feliz
de paz y respeto,
casitas con recovas
y lindos parapetos.
Al tan-tan del campanario
se llenaba el viejo templo
y la Virgen de Loreto
dejaba la bendición.
El río Dulce regaba
canales y acequias,
el paisano con su arado
canturreando vidalitas
sembraba siempre soñando
cosechas, dichas sin fin.
Andaba en ese tiempo
Tatacu con su violín.
Tatacu Carmen y su violín
tocaba en las fiestas.
En épocas de carnaval
andaba a la siesta
embrujando trincheras
hasta el amanecer.
Carpintero era su oficio
botero y nadador
vencedor del río Dulce
quichuista de lo mejor.
Así llego el día
que es tan triste contarlo.
El río Dulce y su bravura
se llevó a Villa Loreto
y Tatacu con su bote
salvando a la población.
Todo eso ya es recuerdo
que me oprimen el corazón.
El catalán Raül Refree y la gallega Aida Tarrío, con su proyecto Gala i Ovidio, presentaron en el BarnaSants su álbum conjunto Un final que parece un principio, en una noche definida como una "hermandad galaico-catalana" por el director del ciclo, Marçal Girbau, que inauguró además el espacio Dopo BarnaSants.
Tras dos años de silencio discográfico, la banda valenciana El Diluvi regresa con Cantem per tu (Cantamos por ti), una canción que reivindica la tradición, la cultura y la memoria compartida como motores de futuro. No se trata de un retorno al uso: es la reaparición de una voz que, en realidad, nunca se apagó, y que vuelve a alzarse desde lo colectivo, lo popular y lo comprometido.
El cantautor malagueño El Kanka presenta diez nuevas canciones en las que vuelve a convertir lo cotidiano en materia poética, con un sonido más rico y bailable, y anuncia una gira que se extenderá hasta finales de 2027
Pedro Pastor y su banda Los Locos Descalzos celebran diez años recorriendo escenarios de todo el mundo con un álbum conmemorativo cuidadosamente producido.
Luis Fercán publica Cerezos en flor, su nuevo álbum de estudio y el proyecto más ambicioso de su trayectoria hasta el momento. El disco vuelve a contar con la producción de Nacho Mur, colaborador habitual desde Canciones completas desde una casa vacía, y consolida una manera muy personal de entender el folk desde un lenguaje actual, íntimo y profundamente emocional.