Causa y efecto
oyendo el tiempo caer en los relojes de arena,
mirando un instante partir y otro llegar
pensando en tu amor.
Tu amor que viene y que va
siguiendo las estaciones,
tu amor es causa y efecto de mis canciones.
La vida cabe en un clic, en un abrir y cerrar,
en cualquier copo de avena.
Se trata de distinguir
lo que vale de lo que no vale la pena.
Y a mí me vale con que me des
poco más que nada,
a mí me basta con una de tus miradas.
Pensando, estaba pensando
por la ventana de aquel bar
mirando a la gente afuera
ir y venir y juraría que te vi...
Aunque sé que estás a un año luz de mí.
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Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.