El triángulo de las Bermudas
como si el tiempo no fuera
más que una incierta quimera,
una red deshilachada.
Cruzaste de una zancada
tantos años de distancia,
en completa discordancia
con todo lo establecido,
como vuelve un barco hundido
en extrañas circunstancias.
Te hice un sitio en mi mesa
con una calma impostada,
te sostuve la mirada
aparentando entereza.
Me volví perro de presa
del perfume de tu pelo,
disimulando el anhelo,
mirando hablar a tu boca,
todas mis brújulas locas
cambiándome el plan de vuelo.
Y ahora que todo lo triste
con el tiempo se deshizo,
yo me pregunto:
¿Por qué desapareciste
sin el más mínimo aviso?
Y aunque todo haya pasado,
no me dejes con la duda
fue como si en un momento dado
te hubiera tragado
el triángulo de la Bermudas.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.