La noche no es una ciencia exacta
mis lentes de cerca, mi guitarra rota,
con una hoja en blanco, que en blanco quedaría intacta.
Es que la noche, no,
la noche no es una ciencia exacta.
Llamaba a la puerta con todas mis armas,
con algunos vicios, algunas virtudes.
Pensé para mí que cumplía los pasos de un pacto,
pero la musa no pacta.
La noche, no, es que la noche, no,
la noche no es una ciencia exacta.
Yo debería a esta altura saberlo,
yo debería tenerlo ya claro en mis años.
Una canción aparece de pronto
y se clava en el alma como un cuerpo extraño.
La soledad no traía canciones,
traía demonios, resaca, tormenta,
traía el extraño regalo de ser un eterno autotidacta.
Hacer canciones no es una ciencia exacta.
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