El porc
que badallaven de gana
em trobaren ple d'ufana
i se'm van quedar parats.
Deia l'un: — Quin fàstic, bah!
L'altre feia, amb veu neulida:
— Quina vida, quina vida!
Només que menjar i roncar!
I ja el primer va tornar-hi:
— Jo he vist aquest tarannà...
Guaita! la cara que fa
és de multimilionari —.
I vaig respondre al moment:
— Calleu, parella insolvent:
que aneu d'espardenya i brusa!
Ésser jo porc, no és excusa
per tractar-me porcament.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.