Serenada d'hivern
i que la son hi sia;
mentre en l'angoixa de l'oblit
canto per tu, l'aimia;
que fins la mort de mon delit
acabi en melodia.
Oh si aquell llit meravellat
que ton bell cos havia
fos, a punt d'alba, turmentat
com jo, de gelosia,
i, com un núvol encantat,
no et deixés veure el dia!
Car, filla fosca del matí,
arreu on facis via,
veuràs penar, veuràs llanguir
i no hi daràs metgia;
ets feta a plaure i a fugir,
que ésser fidel mustia.
Si el pobre cor sense recers
que ta finestra espia,
si el pobre cor occir pogués
amb una melodia!
Si l'amor meva emmetzinés,
encara t'amaria.
Qui t'ha cantat el villancet,
no és un llaüt, aimia;
no és el poruc violinet
ni la viola pia;
és una mica de vent fred
i de malenconia.
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