La puerta de Alcalá


Acompaño a mi sombra por la avenida,
mis pasos se pierden entre tanta gente,
busco una puerta, una salida
donde convivan pasado y presente.

De pronto me paro, alguien me observa.
Levanto la vista y me encuentro con ella.
Y ahí está, ahí está.

Ahí está, ahí está viendo pasar el tiempo:
La Puerta de Alcalá


Una mañana fría llegó.
Carlos III con aire insigne
se quitó el sombrero
muy lentamente
bajó de su caballo,
con voz profunda
le dijo a su lacayo,
ahí está:
La Puerta de Alcalá.

Lanceros con casaca,
monarcas de otras tierras,
fanfarrones que llegan
inventado la guerra
Milicias que resisten
bajo el “no pasarán”
Y el fuego eterno
como viene se va.

Todos los tiranos
se abrazan como hermanos
exhibiendo a las gentes
sus calvas indecentes.
Manadas de mangantes,
doscientos estudiantes
inician la revuelta:
son los años sesenta.

Un travestí perdido,
un guardia pendenciero,
pelos colorados,
chinchetas en los cueros,
rockeros insurgentes,
modernos complacientes,
poetas y colgados,
aires de libertad.

La miro de frente
y me pierdo en sus ojos,
sus arcos me vigilan,
su sombra me acompaña,
no intento esconderme,
nadie la engaña.
Toda la vida pasa
por su mirada.
Versión de Ana Belén
Versión de Pablo Milanés
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Esta canción aparece en la discografía de
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