Candombe de la azotea
con luz de papel de lija para estos ojos que lloran
y un estilete de sombra escapado de algún viento
como un colmillo sangriento me atravesó con tu nombre.
Rumor de cascos oscuros de los caballos en danza
azulando los tambores por arte de magia blanca;
el gato de la escalera, en un sopor de ginebra
bate la puerta de lata por arte de magia negra.
Adónde te vas ahora me gritan de la azotea
escondidos en las flautas para que nadie los vea
los alientos que te guardan como adentro de un pañuelo
y me cruzan con los filos de la entrepierna hasta el cielo.
El cuarto de madrugada se cubre de flores muertas
y en algún rincón despierta una abeja encandilada;
zumbando un recuerdo tierno cruzó este cuerpo maltrecho
desde el muelle de tus pechos hasta un fanal del infierno.
En la memoria difusa me cuenta un gato de loza
de las muchas dulces cosas que quedaron inconclusas
y no te cuento la pena que tienen los encordados
de ver mis dedos armados para matar la tristeza.
Me voy y me llevo todo en una cuenca vacía;
no es nada, de todos modos, perder la piel ya perdida.
Ya cuelgo un sueño en el muro como otra mancha verdosa
y dejo el corazón desnudo debajo de una baldosa.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.
Violeta y Gilbert. Una historia de amor, locura y música, de Patricia Díaz-Inostroza, reconstruye en formato de novela de no ficción la relación entre Violeta Parra y el antropólogo suizo Gilbert Favre. Publicado por Pehuén en 2026, el volumen aporta nuevos antecedentes sobre el primer encuentro de la pareja y aborda la presencia del desamor en algunas composiciones de la artista chilena.
La cantautora cubana Liuba María Hevia dará a conocer su nuevo trabajo, integrado por once canciones dedicadas a la memoria, el amor, la patria, la migración y la esperanza, en un concierto el 19 de septiembre de 2026 en el Ateneo de Madrid. El disco cuenta con las colaboraciones de Ana Belén, el gaitero Hevia y Marisa Valle Roso, y combina sonoridades cubanas y caribeñas con la trova, el blues, el country, la música asturiana y elementos de cámara contemporánea. El primer sencillo, Amada tierra mía, se publicará el 18 de septiembre.
La cantante y compositora hispano-argentina Marcela Ferrari presenta 30th (del disco que nunca salió), un proyecto de pop rock grabado en los años noventa que permaneció guardado durante tres décadas. Tras recuperar las cintas originales, digitalizar el material y completar las grabaciones, Ferrari ha iniciado la publicación de los nueve temas que integran el álbum, cuya edición completa está prevista para el 30 de diciembre de 2026. Los sencillos Carnavaleando y Cada mañana fueron publicados el 10 y el 28 de agosto, respectivamente.