Que te haga buen provecho
ni tampoco una gran felicidad;
porque poco me importa ya tu vida
pero quiero que pagues tu maldad.
Sin tu cariño me quedé
y estoy rete contento
y aunque un tiempo te adoré
ahora nada siento.
Sólo me duele la traición
tan cruel que me jugaste,
será una deuda de dolor
que tengo que cobrarte.
Si te encontraste otro querer,
que te haga buen provecho;
nomás acuérdate, mujer,
de todo lo que has hecho.
Tú has de saber que en el amor
la ley es respetada
y lo que se hace al corazón
el corazón lo paga.
Es mi costumbre en el vivir
de todos ser amigo;
mas el que amargue mi existir
que cuente un enemigo.
La que me hiera el corazón
ha de ser a la buena
y la que lo haga con traición
ha de pagar mi pena.
Si crees que ya te perdoné
estás equivocada
porque en las cosas del querer
no se perdona nada.
El que nunca ha sentido amor
que diga que es muy pobre
y el que perdone a una mujer
que diga que no es hombre.
Una carta abierta impulsada desde el entorno del BarnaSants reclama la creación del Ateneu de la Cançó en Barcelona, un espacio dedicado a preservar y dinamizar la canción de autor. La iniciativa cuenta con el respaldo de seis de los ocho exresponsables de Cultura de la Generalitat en las últimas dos décadas, abriendo algunas preguntas que van más allá de la música.
Ayer sábado, el Teatre Principal de Inca (Mallorca) se convirtió en el escenario de "60 anys de l’amor perdut", un emotivo concierto homenaje organizado por el festival BarnaSants para honrar la figura de Joan Ramon Bonet el undécimo integrante de Els Setze Jutges, coincidiendo con las seis décadas de su breve pero influyente trayectoria musical.
El compositor e intérprete Borja Penalba presenta "La suite de Parlavà", su segundo trabajo bajo la marca "Giròvag", un álbum de once canciones nacido de un retiro reparador que presentará en vivo este domingo 27 de marzo en La Fàbrica, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants.
En una entrevista concedida al diario español El País, Silvio Rodríguez traza un retrato complejo de la Cuba actual, marcado por la tensión entre la amenaza externa, las dificultades internas y las contradicciones del propio sistema. El cantautor reflexiona sobre la posibilidad de una invasión estadounidense, critica tanto las injerencias como ciertas posturas dentro del exilio, reconoce los errores del modelo económico cubano y describe el deterioro de las condiciones de vida en la isla, todo ello desde una mirada que combina defensa, autocrítica y una firme posición política.
Hay discos que no necesitan levantar la voz. Azimut es uno de ellos. Joan Isaac presenta un trabajo hecho desde la contención, desde ese lugar donde la canción deja de ser ornamento para convertirse en algo casi necesario. Un disco minimalista, preciosista, trabajado con una delicadeza profundamente orgánica. Como todo en Isaac, un acto de fe.