Un último acto de rebeldía
ante el mar, apurando los veranos.
Yo he soñado con ser vendaval,
y cerrar nuestra oficina de un portazo.
Yo grité tu nombre al borde del abismo
y he rezado para un dios en el que nunca he creído.
Yo fui el tipo que abrazaba a tu espejismo
y el demonio que arrancó las dos alas a Cupido.
He tenido ganas de escapar
y he llorado escondido en algún cine.
Yo no siempre he dicho la verdad.
Me he comido un corazón en un eclipse.
Yo he soñado con vender mi alma al diablo
para tener tu ovación, para estar siempre a tu lado.
Yo he bebido el agua sucia de los charcos
y he perdido la razón, he vuelto a casa descalzo.
Pero hoy nadie va a claudicar.
Juntos somos fuertes e invencibles.
Aunque nos empuje el temporal,
somos hombres y mujeres libres.
Hoy es la ocasión de celebrar
que aún no hemos perdido la partida.
Hoy será nuestra felicidad
un último acto de rebeldía.
Yo también me he quedado sin voz
discutiendo con mi sombra en los pasillos.
El azar, a veces, me venció.
Al que firma los horóscopos, maldigo.
Yo también he estado a punto de rendirme
y he mentido ante el espejo con promesas imposibles.
Yo también soñé con volverme invisible.
Y he reído con los versos que se suponían tristes.
Pero hoy nadie va a claudicar.
Juntos somos fuertes e invencibles.
Aunque nos empuje el temporal
somos hombres y mujeres libres.
Hoy es la ocasión de celebrar
que aún no hemos perdido la partida.
Hoy será nuestra felicidad,
un último acto de rebeldía.
Hubo noches que duraron varios días.
También esto pasará. Hoy es siempre todavía.
Hubo adioses como sal en las heridas.
Ahora toca defender el futuro y tu alegría.
Pero hoy nadie va a claudicar.
Juntos somos fuertes e invencibles.
Aunque nos empuje el temporal
somos hombres y mujeres libres.
Hoy es la ocasión de celebrar
que aún no hemos perdido la partida.
Hoy será nuestra felicidad
un último acto de rebeldía.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.
El nuevo libro Mig segle vora el drac. Una història del grup Falsterbo de Miquel-Lluís Muntané reconstruye más de medio siglo de trayectoria de Falsterbo, uno de los grupos fundamentales —y el más longevo— de la Nova Cançó, y, a través de su historia, recupera una parte esencial de la memoria musical y social de Cataluña.
La cantautora de Tortosa repasa el significado de su nuevo triple álbum, explica el simbolismo de Groenlàndia, reivindica el papel del BarnaSants en su trayectoria y recuerda el concierto con el que clausuró la 31ª edición del festival junto a la Banda de Música de La Sénia.