Para volverte a ver
bordeando la desesperanza,
hoy tantas voces duermen,
pero el silencio salva
el corazón de una guitarra.
Un frío universal nos vino a sacudir,
nos vino a recordar cuanta fragilidad,
que efímero el camino a seguir,
que distinto sin ti.
Para volverte a ver desordeno el día,
invento tu ciudad dentro de la mía,
y vuelvo a la niñez para espantar cada gorrión,
crayola, cascabel, luna que hamaca la ilusión,
para volverte a ver borré los mapas y el reloj
y pinto un corazón en la pared de la imaginación.
Para volverte a ver atravieso el día,
meciendo en tu sillón la melancolía,
y vuelvo a la niñez para espantar cada gorrión,
crayola, cascabel, luna que hamaca la ilusión,
para volverte a ver desnudo la imaginación,
te pinto un corazón tan imperfecto como fiel,
y vuelve a la niñez el corazón que te entregué,
para volverte a ver,
para volverte a ver.
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