La llamadora
luego un verso empiezo a tusar
se me da por rasguear
y me pongo a cantar
y campea formas de zamba al oído.
A la moza que amé en otros tiempos
la reencuentro en el diapasón
vuelve a hacerse emoción
me besa el corazón
y entre alegre y triste se queda mi acento.
Mensajera de cuanto atesora
la gruta sonora de mi alma será
sueño mío que vas, como yo rodarás
por esos seis rumbos que hay en la guitarra.
Hay un algo que alcanzar quisiera
y esa espera hasta el fin me dio
ese dejo de adiós
que se quiebra en mi voz
y llora mi amante coplitas cerreras.
Me da gusto y a la vez me inquieta
las memorias del pago en mí
es por eso que así
en canciones le di
de pastor lo mucho y algo de poeta.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.