Cierto tipo de sujeto
me sonaba su clarín
me sacaba de la cama
llamándome desde su hueco
que encontraba en la ventana
cuando viví en las afueras
había un bosque a donde quiera y
por ahí tenía mi casa
Me acompañaba en mis marchas
cuando no iba nadie más
y el viento hacía con las ramas
y hojas señales y vueltas
y era compañía incansable
toqueteando aquí y acá
revisando todos lados
donde colarse pudiera
en mi expedición del valle
volviendo del aserrín
revolviendo la hojarasca y
rechinando la madera
Lo recuerdo y lo sé tirando
del pelo de mi amor
derribando algo y huyendo
a la carrera
bromeando con los sombreros
y empujándome el portón
que atrancamos porque
el viento no lo abriera.
El que se alejó bailando
a tropezones y traspiés
entre troncos y tocones
dando vueltas y revueltas
ese tipo de sujeto
que desconecta la luz y justo
cuando temes algo es el que
es el que sonriendo
te apaga la vela.
Un día cambiamos de casa y
venimos a la ciudad
la mudanza trajo muebles
y a nosotros con maletas.
En la casita del bosque
no nos pudimos quedar
nos echaron, muchas gracias
y hasta pronto, vuelvan, vuelvan
Bajo el pino la casita
que se alcanzaría a mirar
si las copas de los árboles
se inclinaran apenas
tiene como tres docenas
de meses sin dar señal
ya no se abren sus ventanas
ni hecha humo su chimenea
quizá el viento habrá silbado
tal vez se sentó a esperar
antes de olvidarme para siempre
y seguir sus piruetas
Lo recuerdo y lo oigo regando
los trastos del taller
acarreando hojas y alzando
tolvaneras
y oigo mecerse a los pinos
cuando escuchan la canción
que murmura mientras peina
a la ladera.
El que sopla por las tardes
y es el que volcó el mantel
derramando en un instante
limonada y servilletas
Ese tipo y ningún otro es
quien se ha dedicado a hacer
todo tipo de trastadas
maniobras y jugarretas.
El que se alejó bailando
a tropezones y traspiés
entre troncos y tocones
dando vueltas y revueltas
ese tipo de sujeto
que desconecta la luz
y justo cuando temes algo
es el que
es el que te empuja y azota
la puerta.
(1997)
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