Qui té anguila per la cua
(Joan Timoneda - Raimon)
i la dona per la fe,
bé pot dir que res no té.
Qui escriu en l'aigua corrent,
i en fortuna ha confiat,
i pren fe d'un renegat
i de l' aire el fonament,
del que és orat document,
d'alguna dona la fe,
bé pot dir que res no té.
Qui pren de l'irós paciència
també el trastejar dels rems
i lo fruit de tots extrems,
i del lleó la clemència,
de la cabra l'abstinència,
de la dona la mercè,
bé pot dir que res no té.
Qui s' obliga a lligar fum
i a traure cera del foc,
i tornar lo negre groc,
sense ferro traure llum,
i, fora de tot costum,
la dona que vulga bé,
bé pot dir que res no té.
(1976)
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.