69 punto G
y en el corazón una oficina,
donde Don Nadie gana al ajedrez
y los adivinos adivinan,
y los Aladinos aladinan
y piden propina, imagínate…
Seremos tu cordón umbilical,
tu confesionario, tu pomada.
Ponte los cascos en la oscuridad
si te da la espalda la almohada
busca en la frecuencia modulada
una coartada para alunizar.
Ven a la 69.G
cuando te canses de crecer
y los sueños tarden en venir.
Que un Debussy crepuscular
toca en el dial la seguidilla de Buñuel.
Déjanos jugar contigo al escondite inglés
en la 69.G
Las epidemias fueron anteayer
las arrugas son de plastilina.
En la academia del amanecer
da clases de morbo Mesalina.
Y en una pecera con espinas
flotan las ruinas de los cabarets.
Ven a la 69.G
cuando te canses de crecer
y los sueños tarden en venir.
Que un B.B. King sentimental
toca en el dial la sonatina de Rubén
Déjanos jugar contigo al escondite inglés
en la 69.G
Toca en el dial la Polonesa de Chopin.
Vamos a soplar la raya del amanecer
en la 69.G
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.