Uno con suerte
ver una puesta de sol desde el fin con marinero
sin sobresaltos y ya sin claridad como el remero
no temer el huir del sol cual polizonte.
Uno con suerte podría cantar un himno que emocione
sería una deuda con el corazón dador de vida
uno con suerte podría abrazar la más querida
forma de ser que la naturaleza proporcione.
Uno con suerte termina queriendo todo lo que vale
y del desecho de lo que no fue hace el olvido
si uno es un tanto resignado acepta lo perdido
y lo deja partir o si no que resbale.
Uno con suerte encuentra quien se instale
y ofrezca amor donde lo ha recibido.
(Uno con suerte, uno con suerte)
Uno con suerte podría triunfar de pronto y más sereno
tener salud, dinero y beso en todo el embalaje
viajar el mundo con el cielo natal como equipaje
y sentirse mejor aún en el sitio más ajeno.
Uno con suerte culmina guardado por su mejor amigo
ya con el alma en paz se eleva tras la nube
y se convierte en luz, en lluvia, en lo que sube
uno con suerte es hielo y sombra y es abrigo.
Uno con suerte podría tener una inocencia enorme
un asombro final ante todo lo que se nos diga
y trascender el tiempo con poco y la fatiga
sin abandonar las reglas, la edad, el uniforme.
Uno con suerte se vuelve un inconforme
y espera más y más de lo que merecía.
(Uno con suerte, uno con suerte)
(2000)
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