Alcen la bandera
¡Ay! Sudamérica mía.
Que tu tiempo se acerca,
Sudamérica mía
con fronteras de flores
y fusiles de mentira.
Que ya está la alborada
despertando tus sueños
y se aclara lo oscuro,
en el canto de mi pueblo.
Sudamérica mía,
doncellita robada,
quién te dio tu hermosura,
quién te tiene tan amarga.
Si la muerte me lleva,
no ha de ser para siempre
yo revivo en mis coplas
para ustedes, para ustedes.
Díganlo como yo,
alcen la bandera y conquistemos hoy la liberación.
Ándale paisano y conquistemos
ya la liberación, hoy la liberación.
Díganlo como yo: ¡ya la liberación!
¡Ay! Que se huelen los días,
¡Ay! que maduran los aires.
Que se huelen los días,
que maduran los aires
y las vísperas llenas
de guitarras militantes.
¡Ay! el tiempo bonito,
yo lo llamo justicia
con la gente que quiero
recobrando la sonrisa.
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