Menos mal
que no guardé su boina
ni su geográfico correr
ni aun su asma criminal
en selva y en ciudad.
Menos mal
que no guardé el sombrero
ni su sonrisa popular
del incuestionable capitán
de una vanguardia viva.
Menos mal
que no guardé ni trapos
ni mapas ni oro ni laurel
ni disparos ni fotos.
Menos mal
que no guardé la manga
donde esconder carta triunfal
que me salve la duda.
Menos mal
que no guardé su barba
ni su timón de conductor
ni su estatura general
temporaria y eterna.
Menos mal
que no guardé sus versos,
sencillos como amanecer,
luminosos
como un país pequeño.
Menos mal
que no guardé el secreto
de convivir con la maldad,
con cada nueva mezquindad.
Menos mal
que no guardé la envidia
ni el odio falso que hace amar
las verdades a medias.
Menos mal
que cuento con la muerte,
ésa que salva en el valor
de todo el que la enfrente.
Menos mal
que viví mis momentos,
los heroicos y éste de hoy,
pródigo en poca fe.
Menos mal
que guardé tus caricias
donde he guardado el corazón
y el alma de todo
cuanto me ha hecho vivir.
(1994)
Canción sobre los símbolos. En definitiva es un bolero.
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