Un silbido en la niebla
que el mar arroja a la playa
como pesca gananciosa
de aquel tirano canalla
que concentró su veneno
en el campo de Pisagua.
Cuántos son los que llegaron,
se preguntan los del muelle,
vendrán del sur o del puerto,
vienen algunas mujeres.
El sol cae desde arriba
y quema, señor, las sienes.
Juan es maestro primario,
ferroviarios y mineros,
pescadores de aguas frías,
condenados al destierro
por el tremendo delito
de estar siempre junto al pueblo.
El traidor allá en Santiago
se deslumbra en los salones,
ensaya pobres sonrisas
para sus nuevos patrones;
horas negras se avecinan
para los trabajadores.
Ya termina el desembarco
de tanta preciosa carga
y se aleja la barcaza
cada vez más de la playa;
himnos para los que llegan
hacen retumbar Pisagua.
(1973)
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.