Recuerdos de infancia
ya me ganaba la vida,
fumé mi primer cigarro,
tuve mi primera riña,
miré por la cerradura
a una prima celestial,
canté la internacional
con emoción y alegría,
y aprendí cuecas en Llay-Llay,
¿Se acuerda, doña María?
Antes de cumplir los doce
mis ahorritos tenía.
Compré calzoncillos nuevos
para el esperado día
en que el misterio mayor
se aclara en veinte segundos
con la morena del fundo
entre tomate y cebolla,
le dejé todo una joya
con todo el amor del mundo.
Todo pasaba en la calle,
nunca conocí el reloj,
la fiesta era despertarse,
salir a tomar el sol,
pedir pan o robar flores,
o andar colga’o en las micros,
o recogiendo colillas
que iban botando los ricos,
o cuando alguno decía
cañería de...
Que Juan se fue al seminario,
Alberto se hizo a la mar,
Margarita estudió leyes,
Pedro se fue a torrantear
otros murieron por bala,
Eugenio está en Canadá,
Carmencita tiene casa
con niñas para bailar,
hermanos, sueños de infancia,
nunca los voy a olvidar.
Qué será de esos amigos,
nunca más los volví a ver,
unos querían ser magos,
telegrafista o chofer.
Seguro que habrán cambiado
pero nunca en lo esencial,
yo tengo casi 50
y mi alma sigue igual,
porque el que nació derecho
nadie lo puede enchuecar.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Grabado en París en dos etapas, en 1979 y 1983, Altea recupera el encuentro creativo en el exilio de Patricio Castillo y Osvaldo "Gitano" Rodríguez, dos nombres vinculados a la Nueva Canción Chilena. El álbum permaneció inédito durante décadas hasta que un proceso de restauración, remezcla y remasterización realizado por el sello y estudio Árbol de Sonidos permitió recuperar unas grabaciones marcadas por una mirada más íntima sobre el exilio.